Ezequiel 的个人资料Il Mio Spazio照片日志 工具 帮助

日志


Salzanitos – Juan Carlos Baglietto

 

 

y1p3cXHjOIVLXlcl_cxcGc8L2Pzr3dGjGg2y01QWALTqP9WQb5YPBXWudfe4SFhVugRW37wb31Aecw

SUCEDE…

 

…que a veces

es maldición la poesía.

Se enquista en las venas,

destila su humor invisible

en el torrente de sangre

que nos surca el cuerpo.

 

Sucede…

…que a veces

es maldición la poesía.

Duele como una espina

aguda y profundamente clavada.

Duele como la herida

recién abierta y sangrante.

Duele domo el amor y como el olvido,

duele como la vida, como la muerte.

 

Sucede…

…que a veces

es maldición la poesía.

Nos corroe por dentro pidiendo salir

y cuando salida le damos

nos sigue comiendo el alma

gusano insaciable, interminable.

Nos corroe sonriendo

nos corroe llorando, como ácido,

como impiadoso salitre.

 

Sucede…

…que a veces

es maldición la poesía.

¿Qué sería de nosotros sin ella?

Tristes y ciegas criaturas

sin ton ni sol, sin son ni canción.

Sin historia y sin letras,

sin luces y sin sombras, prisioneros

de las necesidades del día a día…

 

Sucede…

…la poesía. Y cuando sucede,

quema e ilumina: Fuego fatuo.

¡Ay, poesía!…

Conviertes al mortal sencillo en poeta,

al poeta en extraño Fénix

y al Fénix en cenizas

de las que resucitas al hombre.

 

Me sucede la poesía.

Enfermo estoy de ella

y de tan enfermo, a ella no renuncio.

Con obstinado encono

he decidido odiarla con mi amor,

vestirla con mis despojos

estos, los que cubren mis huesos.

 

Ella, sonriente,

es el escudo más eficaz,

la frontera inexpugnable

que tiene mi vida

contra la muerte.

 

 

Ezequiel  Olivary

DESIDERATA

 

Anónimo – Recitado: Omar Cerasuolo

SAN AGUSTÍN: SI ME AMAS

 

Un texto único, por su valor, profundidad y presencia, como su autor. Y una voz, la de Omar Cerasuolo, un muy talentoso locutor cordobés, que hace que uno tenga la extraña sensación de que San Agustín escribió esta delicia, pensando en la voz de Omar, más de quince siglos después…

Disfrútenlo con el mismo placer que a mi me produce. Yo, me quedo, en medio de este tráfago enloquecido de viernes, pensando-sintiendo las palabras de San Agustín…

 

LA ROSA DE ST. JORDI

 

 

 

 

 

El libro de los sueños

abierto de par en par

tiene páginas traslúcidas,

de piel y seda

escritos con tinta de cielo

sangrando desde la punta

de un cálamo invisible.

 

El libro de los sueños

que semeja al libro de los destinos,

traza en sus hojas

un ignoto y colorido camino.

Quizá el camino de la vida.

 

El libro de los sueños

tiene una herida de vida

que vive y late.

Latiendo desde la herida

mana del libro de los sueños,

que semeja el libro de los destinos,

un arroyo verde como tallo

coronado por un rojo lago

de pétalos cristalinos.

 

Lago como pétalos

como tintero

donde hunde suavemente la poesía

su invisible cálamo de sueños

y con ellos escribe un libro

que semeja el libro de los destinos

y nos regala, un día cualquiera,

todos los días de la vida,

la más fresca flor de la vivencia.

 

 

Ezequiel  Olivary

AMANECER CON PERFUME DE SAL

 

 

 

Hoy han madrugado los gorriones.

Dando saltitos por el alféizar

se procuran sorbitos de mañana

y salen nuevamente a volar.

 

Hoy me he despertado riendo

con esa risa cantarina de cuando niño,

risa de travesura y de inocencia,

risa de bienvenida al día nuevo.

 

Mientras camino por la playa

una ola me tatúa su sal en el tobillo

y de ese tatuaje, como Mercurio, salen alas…

 

…alas doradas por tu desnudez diáfana,

emplumadas por tu voz cristalina,

con afeites perfumados del aliento en tus labios.

 

 

Ezequiel  Olivary

 

SAN JORGE DE CAPADOCIA, MÁRTIR

Del oficio de lectura, 23 de Abril, San Jorge, Mártir
Protegido inexpugnablemente con el estandarte de la cruz
De los sermones de san Pedro Damiani, obispo
Sermón 3, sobre san Jorge: PL 144, 567-571

San Jorge monasterio monserrat barcelona

La festividad de hoy, queridos hermanos, duplica la alegría de la gloria pascual, y es como una piedra preciosa que da un nuevo esplendor al oro en que se incrusta.

Jorge fue trasladado de una milicia a otra, pues dejó su cargo en el ejército, cambiándolo por la profesión de la milicia cristiana y, con la valentía propia de un soldado, repartió primero sus bienes entre los pobres, despreciando el de los bienes del mundo, y así, libre y dispuesto, se puso la coraza de la fe y, cuando el combate se hallaba en todo su fragor, entró en él como un valeroso soldado de Cristo.

Esta actitud nos enseña claramente que no se puede pelear por la fe con firmeza y decisión si no se han dejado primero los bienes terrenos.

San Jorge, encendido en fuego del Espíritu Santo y protegiéndose inexpugnablemente con el estandarte de la cruz, peleó de tal modo con aquel rey inicuo, que, al vencer a este delegado de Satanás, venció al príncipe de la iniquidad y dio ánimos a los soldados de Cristo para combatir con valentía.

Junto al mártir estaba el Árbitro invisible y supremo que, según sus designios, permitía a los impíos que le atormentaran. Si es verdad que entregaba su cuerpo en manos de los verdugos, guardaba su alma bajo su constante protección, escondiéndola en el baluarte inexpugnable de la fe.

Hermanos carísimos: no debemos limitarnos a admirar a este combatiente de la milicia celeste, sino que debemos imitarle.

Que nuestro espíritu se eleve hacia el premio de la gloria celestial, de modo que, centrado nuestro corazón en su contemplación, no nos dejemos doblegar, tanto si el mundo seductor se burla de nosotros como si con sus amenazas quiere atemorizarnos.

Purifiquémonos, pues, de cualquier impureza de cuerpo o espíritu, siguiendo el mandato de Pablo, para entrar al fin en ese templo de la bienaventuranza al que se dirige ahora nuestra intención.

El que dentro de este templo que es la Iglesia quiere ofrecerse a Dios en sacrificio necesita, una vez que haya sido purificado por el bautismo, revestirse luego de las diversas virtudes, como está escrito: Que tus sacerdotes se vistan de justicia; en efecto, quien renace en Cristo como hombre nuevo por el bautismo no debe volver a ponerse la mortaja del hombre viejo, sino la vestidura del hombre nuevo, viviendo con una conducta renovada.

Así es como, limpios de las manchas del antiguo pecado y resplandecientes por el brillo de la nueva conducta, celebramos dignamente el misterio pascual e imitamos realmente el ejemplo de los santos mártires.

Oración

Señor, alabamos tu poder y te rogamos que san Jorge, fiel imitador de la pasión de tu Hijo, sea para nosotros protector generoso en nuestra debilidad. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

Nota: Mi agradecimiento a www.corazones.org fuente del texto precedente, así como de la fotografía de la imagen de San Jorge en el Monasterio de Monserrat (Bcn) España.

 

 

En el día de hoy, dispuesto especialmente para la veneración y recuerdo de San Jorge de Capadocia, mártir, quiero aprovechar para extender mi saludo fraterno a todos los Jorge y hacer énfasis en el ejemplo de San Jorge, de valentía y de firmeza en la fe y en la esperanza de la salvación, inquebrantables, en la vivencia de la caridad auténtica.

ME PREGUNTO… (Mirar y ver) – Con ayuda extra de Merleau-Ponty

Fine%20Art%20-%20Salvador%20Dali%20-%20Disintegration

“Mi amigo Pablo y yo nos señalamos con el dedo ciertos detalles del paisaje, y el dedo de Pablo, que me indica el campanario, no es un dedo-para-mí, que yo pienso como orientado a un campanario-para-mí, es el dedo de Pablo que me indica el campanario que Pablo ve, como recíprocamente, al hacer un gesto hacia un punto del paisaje que yo veo, no me parece que yo desencadene en Pablo, en virtud de una armonía preestablecida, unas visiones solamente análogas a las mías: por el contrario, me parece que mis gestos invaden el mundo de Pablo y guían su mirada. Cuando pienso en Pablo, no pienso en un flujo de sensaciones privadas, en relaciones mediatas con el mío gracias a unos signos interpuestos, sino en alguien que vive el mismo mundo que yo, la misma historia que yo, y con quien comunico por medio de este mundo y por medio de esta historia. ¿Diremos, luego, que se trata de una unidad ideal, que mi mundo es el mismo que el de Pablo […] y que, en fin, mi idealidad del mundo asegura su valor intersubjetivo?

[…] en vano me digo al considerar estas pendientes chamuscadas, que los griegos las vieron también; no consigo convencerme de que sean las mismas. Por el contrario, Pablo y yo vemos “juntamente” el paisaje, estamos co-presentes al mismo, es el mismo para los dos, no sólo como significación inteligible, sino como un cierto acento del estilo mundial, e incluso en su acceidad. La unidad del mundo se degrada y desmorona con la distancia temporal y espacial que la unidad ideal atraviesa (en principio) sin mengua alguna. Es justamente porque el paisaje me afecta y concierne, porque me toca en mi ser más singular, porque es mi visión del paisaje, que tengo el paisaje y que lo tengo como paisaje para Pablo lo mismo que para mi.

La universalidad  y el mundo se encuentran en el corazón de la individualidad y del sujeto. Esto no se comprenderá jamás mientras se haga del mundo un objeto, un ob-jectum. Pero se comprenderá enseguida si el mundo es un campo de nuestra experiencia, y si no somos más que una visión del mundo, puesto que entonces la vibración más secreta de nuestro ser psicofísico anuncia ya al mundo, la cualidad es el esbozo de una cosa y la cosa el esbozo del mundo.

[…] Soy un campo, soy una experiencia. Un día, y de una vez por todas, algo se puso en marcha que, ni siquiera durante el sueño, puede ya dejar de ver o no ver, de sentir o no sentir, de sufrir o ser feliz, de pensar o descansar, en una palabra de “explicarse” con el mundo.”

 

Maurice Merleau-Ponty

 

 

 

 

 

ME  PREGUNTO…

Salvador%20Dali%20-%20The%20Metamorphasis%20of%20Narcissus%202

¿Cómo es que ahora

se ponen a existir

las cascadas de cristal

como agua frente a mis ojos?

 

¿De dónde aparecen

estas plumas que envuelven

los colores brillantes

que irradia el vuelo del colibrí?

 

¿De dónde salen

estos pequeños cuerpos

depositados sobre el papel

y portan la voz de mi mente?

 

Universo como pregunta

soy una coma, un acento,

en toda la letra de tu incógnita.

 

Universo por fuera,

universo por dentro;

soy tan sólo pregunta que pregunta

sin saber dónde la respuesta.

 

Sangrías de plasma inalcanzables,

desangrar de pensamientos

lúdicos e impalpables

que a cada instante sean, quizá,

nuestro propio nacimiento.

 

Y me pregunto…

 

¿Qué es este sonido de estrellas,

qué es este ruido de silencio,

qué es esta miga de cosmos

perdida en un rincón redondeado

de una galaxia marginal y danzante?

 

¿Qué es este sonido de lluvia

que no cesa, sonido de nube?

 

Y me pregunto…

 

¿Qué este este sonido de colores,

esta sinfonía de imágenes,

yuxtaposición de horas de vida,

experiencia que difumina la memoria

y la convierte en acorde,

onda elástica que no mueve el aire,

futuropresente, como omnisentiente

en un cristal salino, en la arena?

 

Y me pregunto…

 

¿Verá el mundo

lo que ven tus ojos cuando miran?

 

Me sumerjo en el río de mi vida

a escuchar el ruidoso silencio

que hace el universo

y baila en la noche o en el día,

sólo para nuestros ojos

a cambio de que le prestemos

a su fría piel mecánica

un poco de nuestra mirada,

un poco de nuestra vida.

 

Yo soy sólo un grumete

en el velero incierto del mundo,

que mientras vive

se pregunta por la vida

sin más respuestas

que ver las miradas

y escuchar encantado

las sinfonías del silencio.

 

y1pRLhXajLPdxuSBvpsJEZYcXqD3UH58BNn4KKh5cGUU_L0KuDcVklCD83k76sRJoAG

 

Ezequiel  Olivary

 

LIKE GEORGIA… ON MY MIND…

 

 

 

El humo flota

en atmósfera circular

en la sala

a media luz, a media noche,

a media manzana de vivir.

 

Un piano suena

lánguido y persistente,

sangrando blues,

bebiendo melancolía,

meciendo el aire con sus notas.

 

Alguien canta

y desde la cascada de su voz

se desgarra la piel de la noche:

corre lava por las arterias,

la piel se vuelve ceniza de cobre.

 

Dos ojos felinos femeninos

brillan en la semi oscuridad

y dos labios graban

en las paredes del corazón

imágenes vivas y ancestrales.

 

Entrechocar de copas,

pasos perdidos, pasos encontrados,

una guitarra haciendo migas del aire,

y el presentimiento táctil

que se dibuja detrás de una mirada.

 

Parece no terminar de morir el blues;

parece nacimiento antes que agonía.

La noche, entre copas y risas,

apaga la enésima colilla

y se deja seducir, cómplice, por el destino…

 

 

Ezequiel  Olivary

 

Delicadamente lento

 

 

 

El cuerpo del aire

abraza tibiamente

reclina su cabeza

musita una palabra

tímidamente al oído.

 

 

El cuerpo del aire

esta noche

entre la quietud

en la penumbra

abrasa furiosamente.

 

 

El cuerpo del aire

tiene labios de Edén

que saben a sal

que al mirarlos

son un anticipo de cielo.

 

 

El cuerpo del aire

abraza en la quietud

y es tocar el cielo

en un instante infinito

el sabor musical de su beso.

 

 

Ezequiel  Olivary

 

EL SOL BAILA EL TANGO (En las noches estrelladas)

 

 

 

 

 

El sol baila el tango

en las noches

en las que las estrellas

visten el firmamento

de complicidad,

de complacencia.

 

 

Baila el tango el sol

en esas noches

que no son otoños

ni son de primavera.

 

 

Pero no baila solo el sol:

Tiene a la luna

por suave compañera.

Se buscan durante el día,

intuyéndose, adivinándose,

jugando a las escondidas

detrás de las esquinas de la tierra,

que muda y testigo

su geografía azul redondea.

 

 

Toma en esas noches el sol

por una mano la palma de la luna,

por la cintura, delicada,

en una caricia de cosmos y fuego,

con la otra mano

guía a la Albion celeste

en su danza cadenciosa y sugerente.

 

 

A cada compás, en silencio,

mira la luna al sol

como si hubiese perdido una mirada.

Pero ninguna mirada pierde el sol,

que en su piel las guarda tatuadas.

 

 

Palma sobre palma,

plata sobre naranja,

se abren los poros de la madrugada

y algo sobrenatural

un manto de cielo, quizá,

cubre la desnudez de ambas miradas,

con el ingenuo pudor

que guarda por dentro las llamas.

 

 

El sol baila el tango

y de bailar no se cansa.

A cada noche reencuentra la luna

y con su sonrisa de flama

guiña un ojo, mueve apenas la cabeza

y nuevamente la invita

con la naturalidad del amor de siglos,

a bailar una nueva pieza.

 

 

Esta noche, en el cielo

hay tan sólo estrellas.

Se escucha, a lo lejos, vagamente,

el sonido inconfundible

de un trémulo bandoneón.

A esta hora, en este instante,

escriben la vida

dibujada en la piel del baile,

danzando el tango,

la luna y el sol.

 

 

 

 

 

Ezequiel  Olivary

NO COMENTS…

 

 

 

La pintura que daba lucido celestial a la entrada “Lágrima de atardecer” ha sido removida, debido a una intimación de MSN - SRX1099936487ID - del día de la fecha, que recién acabo de ver en mi bandeja del correo.

Esto NO obedece a un caso de censura...

Esto se debe a una denuncia anónima y malintencionada de persona/s ignorantes y prejuiciosas que, desgraciadamente nada entienden del arte, la poesía… ni la vida.

Simplemente, expresar mi pena porque haya personas en la vida que confunden gordura con hinchazón, o que cegados de malicia e imbecilidad desperdician su tiempo vital en este tipo de artimañas ridículas.

En fin...

Son los riesgos que uno corre por amar y honrar la vida, en la multiplicidad y diversidad de sus expresiones...

Asumí ese riesgo hace muchos años... muchos... y lo asumí por amor a la vida.

Es una bandera pintada con los mismos colores del cielo y la espuma del mar… la bandera de la verdadera libertad.

Y no la voy a arriar.

 

Los fundamentalistas de la idiotez, el egoísmo y los mediocres… ya tienen mucho espacio en la “TV-basura” y en la “prensa amarilla”… ¿para qué hacerles mención?… Dios se apiade de ell@s.

Me siento indignado de tener que quitar esta preciosura entre muchas, producto del inagotable e inmortal genio de Salvador Dalí, de su pasión por la vida, de su profundo y particular amor a Dios y a la creación. Pero soy respetuoso de las normas y, mal que me pese, debo quitarla…

¡Que viva Dalí y todo aquel que ama la vida!

 

Ezequiel  Olivary

LÁGRIMA DE ATARDECER

 

 

(las lágrimas del atardecer, según la paleta de Salvador Dalí…)

 

Quiso el aire

tocar su lágrima

y de mano le ganó

la luz de la mañana

por más veloz

por menos mundana.

 

Quiso un suspiro

ser jofaina del tesoro

pero hay perlas

que cuando nacen

se escapan líquidamente

lejos de continente alguno

que no sea piel de los dedos.

 

Así se desliza al infinito

la breve lágrima de sal,

sangre traslúcida de la memoria,

manso río del sentimiento.

Así se desliza sin ruidos

río abajo de la mejilla.

Así moja una lágrima

los ojos de quien la mira…

 

 

Ezequiel  Olivary

 

 

   

NÉCTAR TÁCTIL

 

 

  

 

 

Entre las yemas de tus dedos

respira una caricia tibia;

perlas de transpiración

destellan como gemas

de tu tacto traslúcido

en la penumbra de la noche.

Se vuelve un campo de espigas

cuanto a su paso tocan tus dedos,

tremolando ante la brisa

cada palmo de piel

que hambrientos surcan,

casi sin dejar otra huella

que una senda de fuego

que se abre camino hacia adentro,

trasponiendo el umbral de carne

hasta rozar la piel del alma

y brotar en suspiro, llamarada.

 

Y allí se quedan,

mansas y traviesas,

palomas o colibríes,

las caricias de tus dedos

dibujando libremente

la primavera…

 

 

 

Ezequiel  Olivary

CASI POR CASUALIDAD

 

 

Casi por casualidad

viajaba en el tren de la tarde

y unas palabras

sonrojadas de picardía

se deslizaron

por los pliegues de mi memoria

y me hicieron sonreir.

 

Casi por casualidad

buscaba en el vaso de agua

esa última gota

culpable de las ondas

y al levantar la vista

me encontré con tus ojos

y me recordé dentro de ellos

pero sin saber cómo ni cuándo

nos dimos un abrazo de miradas.

 

Casi por casualidad

porque siempre es casual

aunque no exista la casualidad,

probándole sabores al aire

haciendo el catador de palabras

me detuve a exhalar un instante

y me hallaron tus labios

dejándome el húmedo sabor de la naranja,

el aroma de la albahaca

la ternura de la masa del pan…

 

Y en ese momento

comprendí

casi por casualidad

que en una esquina

en la comisura de tu boca

se suicidaron las horas

de un sólo y moroso beso.

 

 

Ezequiel  Olivary

 

 

LINDA - Jorge Drexler & Kevin Johanson

 

DE SOL

 

 

De sol vienen los días

y a cuentas del amanecer

acreedores de la vida

nos soltamos a nacer.

 

 

De sol se empapan noches

iluminando el aire

como espigas de un campo

que a punto de cosecha está.

 

 

 

De sol y sal y trementina,

se talla el cristal de los días

con el flúor de nuestro sueño…

 

…quiera Dios no vano empeño

dé sol a nuestra sonrisa,

esmerile cual diamante la libertad.

 

 

 

 

 

Ezequiel  Olivary

TRUE

 

Tell me darlin´

what´s true, what´s fantastic…

just brin´me a little reason

a little stone to be stop there

beside you

a little song or a little sin…

May be your voice

may be your own sound

that becomes into air;

may be the past

when we were so happy together

or just a ghost of my own…

Tell me, little darlin´

what´s true… what´s true…

or tell me if all those moments

faded away to the land

of nevermore…

land of dreamers… like me…

Tell me… tell me…

¿what´s true…?

AL MAR MADERO, MIRADA QUE ES UN MUNDO ENTERO

 

 

 

 

 

Al mar, madero

despliega ya tus velas

sin brújula ni instrumento.

Despliega ya

tus velas al horizonte

que una profunda mirada

es un mundo

es un mundo entero.

Vela desplegarse

del color de las castañas

aromada de caricias

de la primavera incipiente

de los rayos del poniente

de los arroyos de montaña.

 

 

A la mar, madero

que navegando vas

y navegando vuelves;

que sorteas olas y tormentas,

sol, sal, espuma y melancolía.

A la mar, madero

que dos ojos líquidos

con espíritu del roble

acarician las astillas de tu piel

como si al mirar

fueran a embetunar

tus dolores de siglos y de mar.

Bendice, madero

a la mar y al calafateo,

que esos ojos son gemelos soles

que hacen estallar amaneceres

en la vigilia de la bruma

y en el sueño de la noche.

 

 

A la mar, madero

que te miran esos ojos

y pronto te vuelves velero.

A la mar, a la mar y a las olas:

que no pintan la tela sus dedos

sino que dibujan arco iris

entre las fibras de tu alma

para hacer estallar la vida

en la plenitud

que no sospechan las gaviotas.

 

 

 

A la mar, marinero;

que sus dos ojos regalan

en los primeros destellos del día

tanta luz en la pátina de la osadía

que el aire mismo se puebla

de mansedumbre

y su piel se viste de sonrisas

en cualquier huerto

en cualquier puerto

hasta en las radas mismas

que tiene tu corazón.

 

 

 

Ezequiel  Olivary

 

 

Dedicatoria:  Para un mirar y un sentir que es capaz de acariciar en silencio las profundas cavidades desde donde brotan las sonrisas alimenticias que hacen mágica la vida… para tu mirar, este pequeño homenaje mío.

 

ETERNA

 

 

 

 

Eterna fue esa noche

de mi cuerpo desvalido

temblando

entre tus pechos.

Tan delgado

como una hoja de hielo

colgando

de la última gota

que pende del borde del glaciar.

 

Eterna fue esa noche

y es la única noche

que deseo eterna;

que ruego la eternidad no sea

fuego, ni noche, ni abismo…

 

Eterna fue esa noche

pequeña, pequeña mía,

y tanto que mis dedos

eran galaxias espiral

que de acariciar nunca terminaban

el universo de tu cuerpo.

 

Eterna fue esa noche

y tanto, tanto más, hermosa mía,

que cada vez que el sol cae

entre mil rostros,

tu rostro veo

y tu mirada, en infinitos ojos…

 

Andarás por la vida

con noches entrecortadas,

como las noches mías,

preguntándote como yo

qué nos hizo naufragar de amor

esa eterna, eterna noche

en la que entre los dos

hicimos un horizonte

donde el sol nunca nacía…

 

 

 

Ezequiel  Olivary