| Ezequiel 的个人资料Il Mio Spazio照片日志 | 帮助 |
|
|
SUCEDE…
…que a veces es maldición la poesía. Se enquista en las venas, destila su humor invisible en el torrente de sangre que nos surca el cuerpo.
Sucede… …que a veces es maldición la poesía. Duele como una espina aguda y profundamente clavada. Duele como la herida recién abierta y sangrante. Duele domo el amor y como el olvido, duele como la vida, como la muerte.
Sucede… …que a veces es maldición la poesía. Nos corroe por dentro pidiendo salir y cuando salida le damos nos sigue comiendo el alma gusano insaciable, interminable. Nos corroe sonriendo nos corroe llorando, como ácido, como impiadoso salitre.
Sucede… …que a veces es maldición la poesía. ¿Qué sería de nosotros sin ella? Tristes y ciegas criaturas sin ton ni sol, sin son ni canción. Sin historia y sin letras, sin luces y sin sombras, prisioneros de las necesidades del día a día…
Sucede… …la poesía. Y cuando sucede, quema e ilumina: Fuego fatuo. ¡Ay, poesía!… Conviertes al mortal sencillo en poeta, al poeta en extraño Fénix y al Fénix en cenizas de las que resucitas al hombre.
Me sucede la poesía. Enfermo estoy de ella y de tan enfermo, a ella no renuncio. Con obstinado encono he decidido odiarla con mi amor, vestirla con mis despojos estos, los que cubren mis huesos.
Ella, sonriente, es el escudo más eficaz, la frontera inexpugnable que tiene mi vida contra la muerte.
Ezequiel Olivary DESIDERATAAnónimo – Recitado: Omar Cerasuolo SAN AGUSTÍN: SI ME AMAS
Un texto único, por su valor, profundidad y presencia, como su autor. Y una voz, la de Omar Cerasuolo, un muy talentoso locutor cordobés, que hace que uno tenga la extraña sensación de que San Agustín escribió esta delicia, pensando en la voz de Omar, más de quince siglos después… Disfrútenlo con el mismo placer que a mi me produce. Yo, me quedo, en medio de este tráfago enloquecido de viernes, pensando-sintiendo las palabras de San Agustín… LA ROSA DE ST. JORDI
El libro de los sueños abierto de par en par tiene páginas traslúcidas, de piel y seda escritos con tinta de cielo sangrando desde la punta de un cálamo invisible.
El libro de los sueños que semeja al libro de los destinos, traza en sus hojas un ignoto y colorido camino. Quizá el camino de la vida.
El libro de los sueños tiene una herida de vida que vive y late. Latiendo desde la herida mana del libro de los sueños, que semeja el libro de los destinos, un arroyo verde como tallo coronado por un rojo lago de pétalos cristalinos.
Lago como pétalos como tintero donde hunde suavemente la poesía su invisible cálamo de sueños y con ellos escribe un libro que semeja el libro de los destinos y nos regala, un día cualquiera, todos los días de la vida, la más fresca flor de la vivencia.
Ezequiel Olivary
AMANECER CON PERFUME DE SAL
Hoy han madrugado los gorriones. Dando saltitos por el alféizar se procuran sorbitos de mañana y salen nuevamente a volar.
Hoy me he despertado riendo con esa risa cantarina de cuando niño, risa de travesura y de inocencia, risa de bienvenida al día nuevo.
Mientras camino por la playa una ola me tatúa su sal en el tobillo y de ese tatuaje, como Mercurio, salen alas…
…alas doradas por tu desnudez diáfana, emplumadas por tu voz cristalina, con afeites perfumados del aliento en tus labios.
Ezequiel Olivary
SAN JORGE DE CAPADOCIA, MÁRTIR
Nota: Mi agradecimiento a www.corazones.org fuente del texto precedente, así como de la fotografía de la imagen de San Jorge en el Monasterio de Monserrat (Bcn) España.
En el día de hoy, dispuesto especialmente para la veneración y recuerdo de San Jorge de Capadocia, mártir, quiero aprovechar para extender mi saludo fraterno a todos los Jorge y hacer énfasis en el ejemplo de San Jorge, de valentía y de firmeza en la fe y en la esperanza de la salvación, inquebrantables, en la vivencia de la caridad auténtica. ME PREGUNTO… (Mirar y ver) – Con ayuda extra de Merleau-Ponty“Mi amigo Pablo y yo nos señalamos con el dedo ciertos detalles del paisaje, y el dedo de Pablo, que me indica el campanario, no es un dedo-para-mí, que yo pienso como orientado a un campanario-para-mí, es el dedo de Pablo que me indica el campanario que Pablo ve, como recíprocamente, al hacer un gesto hacia un punto del paisaje que yo veo, no me parece que yo desencadene en Pablo, en virtud de una armonía preestablecida, unas visiones solamente análogas a las mías: por el contrario, me parece que mis gestos invaden el mundo de Pablo y guían su mirada. Cuando pienso en Pablo, no pienso en un flujo de sensaciones privadas, en relaciones mediatas con el mío gracias a unos signos interpuestos, sino en alguien que vive el mismo mundo que yo, la misma historia que yo, y con quien comunico por medio de este mundo y por medio de esta historia. ¿Diremos, luego, que se trata de una unidad ideal, que mi mundo es el mismo que el de Pablo […] y que, en fin, mi idealidad del mundo asegura su valor intersubjetivo? […] en vano me digo al considerar estas pendientes chamuscadas, que los griegos las vieron también; no consigo convencerme de que sean las mismas. Por el contrario, Pablo y yo vemos “juntamente” el paisaje, estamos co-presentes al mismo, es el mismo para los dos, no sólo como significación inteligible, sino como un cierto acento del estilo mundial, e incluso en su acceidad. La unidad del mundo se degrada y desmorona con la distancia temporal y espacial que la unidad ideal atraviesa (en principio) sin mengua alguna. Es justamente porque el paisaje me afecta y concierne, porque me toca en mi ser más singular, porque es mi visión del paisaje, que tengo el paisaje y que lo tengo como paisaje para Pablo lo mismo que para mi. La universalidad y el mundo se encuentran en el corazón de la individualidad y del sujeto. Esto no se comprenderá jamás mientras se haga del mundo un objeto, un ob-jectum. Pero se comprenderá enseguida si el mundo es un campo de nuestra experiencia, y si no somos más que una visión del mundo, puesto que entonces la vibración más secreta de nuestro ser psicofísico anuncia ya al mundo, la cualidad es el esbozo de una cosa y la cosa el esbozo del mundo. […] Soy un campo, soy una experiencia. Un día, y de una vez por todas, algo se puso en marcha que, ni siquiera durante el sueño, puede ya dejar de ver o no ver, de sentir o no sentir, de sufrir o ser feliz, de pensar o descansar, en una palabra de “explicarse” con el mundo.”
Maurice Merleau-Ponty
ME PREGUNTO… ¿Cómo es que ahora se ponen a existir las cascadas de cristal como agua frente a mis ojos?
¿De dónde aparecen estas plumas que envuelven los colores brillantes que irradia el vuelo del colibrí?
¿De dónde salen estos pequeños cuerpos depositados sobre el papel y portan la voz de mi mente?
Universo como pregunta soy una coma, un acento, en toda la letra de tu incógnita.
Universo por fuera, universo por dentro; soy tan sólo pregunta que pregunta sin saber dónde la respuesta.
Sangrías de plasma inalcanzables, desangrar de pensamientos lúdicos e impalpables que a cada instante sean, quizá, nuestro propio nacimiento.
Y me pregunto…
¿Qué es este sonido de estrellas, qué es este ruido de silencio, qué es esta miga de cosmos perdida en un rincón redondeado de una galaxia marginal y danzante?
¿Qué es este sonido de lluvia que no cesa, sonido de nube?
Y me pregunto…
¿Qué este este sonido de colores, esta sinfonía de imágenes, yuxtaposición de horas de vida, experiencia que difumina la memoria y la convierte en acorde, onda elástica que no mueve el aire, futuropresente, como omnisentiente en un cristal salino, en la arena?
Y me pregunto…
¿Verá el mundo lo que ven tus ojos cuando miran?
Me sumerjo en el río de mi vida a escuchar el ruidoso silencio que hace el universo y baila en la noche o en el día, sólo para nuestros ojos a cambio de que le prestemos a su fría piel mecánica un poco de nuestra mirada, un poco de nuestra vida.
Yo soy sólo un grumete en el velero incierto del mundo, que mientras vive se pregunta por la vida sin más respuestas que ver las miradas y escuchar encantado las sinfonías del silencio.
Ezequiel Olivary
LIKE GEORGIA… ON MY MIND…
El humo flota en atmósfera circular en la sala a media luz, a media noche, a media manzana de vivir.
Un piano suena lánguido y persistente, sangrando blues, bebiendo melancolía, meciendo el aire con sus notas.
Alguien canta y desde la cascada de su voz se desgarra la piel de la noche: corre lava por las arterias, la piel se vuelve ceniza de cobre.
Dos ojos felinos femeninos brillan en la semi oscuridad y dos labios graban en las paredes del corazón imágenes vivas y ancestrales.
Entrechocar de copas, pasos perdidos, pasos encontrados, una guitarra haciendo migas del aire, y el presentimiento táctil que se dibuja detrás de una mirada.
Parece no terminar de morir el blues; parece nacimiento antes que agonía. La noche, entre copas y risas, apaga la enésima colilla y se deja seducir, cómplice, por el destino…
Ezequiel Olivary
Delicadamente lento
El cuerpo del aire abraza tibiamente reclina su cabeza musita una palabra tímidamente al oído.
El cuerpo del aire esta noche entre la quietud en la penumbra abrasa furiosamente.
El cuerpo del aire tiene labios de Edén que saben a sal que al mirarlos son un anticipo de cielo.
El cuerpo del aire abraza en la quietud y es tocar el cielo en un instante infinito el sabor musical de su beso.
Ezequiel Olivary
EL SOL BAILA EL TANGO (En las noches estrelladas)
El sol baila el tango en las noches en las que las estrellas visten el firmamento de complicidad, de complacencia.
Baila el tango el sol en esas noches que no son otoños ni son de primavera.
Pero no baila solo el sol: Tiene a la luna por suave compañera. Se buscan durante el día, intuyéndose, adivinándose, jugando a las escondidas detrás de las esquinas de la tierra, que muda y testigo su geografía azul redondea.
Toma en esas noches el sol por una mano la palma de la luna, por la cintura, delicada, en una caricia de cosmos y fuego, con la otra mano guía a la Albion celeste en su danza cadenciosa y sugerente.
A cada compás, en silencio, mira la luna al sol como si hubiese perdido una mirada. Pero ninguna mirada pierde el sol, que en su piel las guarda tatuadas.
Palma sobre palma, plata sobre naranja, se abren los poros de la madrugada y algo sobrenatural un manto de cielo, quizá, cubre la desnudez de ambas miradas, con el ingenuo pudor que guarda por dentro las llamas.
El sol baila el tango y de bailar no se cansa. A cada noche reencuentra la luna y con su sonrisa de flama guiña un ojo, mueve apenas la cabeza y nuevamente la invita con la naturalidad del amor de siglos, a bailar una nueva pieza.
Esta noche, en el cielo hay tan sólo estrellas. Se escucha, a lo lejos, vagamente, el sonido inconfundible de un trémulo bandoneón. A esta hora, en este instante, escriben la vida dibujada en la piel del baile, danzando el tango, la luna y el sol.
Ezequiel Olivary
NO COMENTS…
La pintura que daba lucido celestial a la entrada “Lágrima de atardecer” ha sido removida, debido a una intimación de MSN - SRX1099936487ID - del día de la fecha, que recién acabo de ver en mi bandeja del correo. Esto NO obedece a un caso de censura... Esto se debe a una denuncia anónima y malintencionada de persona/s ignorantes y prejuiciosas que, desgraciadamente nada entienden del arte, la poesía… ni la vida. Simplemente, expresar mi pena porque haya personas en la vida que confunden gordura con hinchazón, o que cegados de malicia e imbecilidad desperdician su tiempo vital en este tipo de artimañas ridículas. En fin... Son los riesgos que uno corre por amar y honrar la vida, en la multiplicidad y diversidad de sus expresiones... Asumí ese riesgo hace muchos años... muchos... y lo asumí por amor a la vida. Es una bandera pintada con los mismos colores del cielo y la espuma del mar… la bandera de la verdadera libertad. Y no la voy a arriar.
Los fundamentalistas de la idiotez, el egoísmo y los mediocres… ya tienen mucho espacio en la “TV-basura” y en la “prensa amarilla”… ¿para qué hacerles mención?… Dios se apiade de ell@s. Me siento indignado de tener que quitar esta preciosura entre muchas, producto del inagotable e inmortal genio de Salvador Dalí, de su pasión por la vida, de su profundo y particular amor a Dios y a la creación. Pero soy respetuoso de las normas y, mal que me pese, debo quitarla… ¡Que viva Dalí y todo aquel que ama la vida!
Ezequiel Olivary LÁGRIMA DE ATARDECER
(las lágrimas del atardecer, según la paleta de Salvador Dalí…)
Quiso el aire tocar su lágrima y de mano le ganó la luz de la mañana por más veloz por menos mundana.
Quiso un suspiro ser jofaina del tesoro pero hay perlas que cuando nacen se escapan líquidamente lejos de continente alguno que no sea piel de los dedos.
Así se desliza al infinito la breve lágrima de sal, sangre traslúcida de la memoria, manso río del sentimiento. Así se desliza sin ruidos río abajo de la mejilla. Así moja una lágrima los ojos de quien la mira…
Ezequiel Olivary
NÉCTAR TÁCTIL
Entre las yemas de tus dedos respira una caricia tibia; perlas de transpiración destellan como gemas de tu tacto traslúcido en la penumbra de la noche. Se vuelve un campo de espigas cuanto a su paso tocan tus dedos, tremolando ante la brisa cada palmo de piel que hambrientos surcan, casi sin dejar otra huella que una senda de fuego que se abre camino hacia adentro, trasponiendo el umbral de carne hasta rozar la piel del alma y brotar en suspiro, llamarada.
Y allí se quedan, mansas y traviesas, palomas o colibríes, las caricias de tus dedos dibujando libremente la primavera…
Ezequiel Olivary CASI POR CASUALIDAD
Casi por casualidad viajaba en el tren de la tarde y unas palabras sonrojadas de picardía se deslizaron por los pliegues de mi memoria y me hicieron sonreir.
Casi por casualidad buscaba en el vaso de agua esa última gota culpable de las ondas y al levantar la vista me encontré con tus ojos y me recordé dentro de ellos pero sin saber cómo ni cuándo nos dimos un abrazo de miradas.
Casi por casualidad porque siempre es casual aunque no exista la casualidad, probándole sabores al aire haciendo el catador de palabras me detuve a exhalar un instante y me hallaron tus labios dejándome el húmedo sabor de la naranja, el aroma de la albahaca la ternura de la masa del pan…
Y en ese momento comprendí casi por casualidad que en una esquina en la comisura de tu boca se suicidaron las horas de un sólo y moroso beso.
Ezequiel Olivary
DE SOL
De sol vienen los días y a cuentas del amanecer acreedores de la vida nos soltamos a nacer.
De sol se empapan noches iluminando el aire como espigas de un campo que a punto de cosecha está.
De sol y sal y trementina, se talla el cristal de los días con el flúor de nuestro sueño…
…quiera Dios no vano empeño dé sol a nuestra sonrisa, esmerile cual diamante la libertad.
Ezequiel Olivary
TRUE
Tell me darlin´ what´s true, what´s fantastic… just brin´me a little reason a little stone to be stop there beside you a little song or a little sin… May be your voice may be your own sound that becomes into air; may be the past when we were so happy together or just a ghost of my own… Tell me, little darlin´ what´s true… what´s true… or tell me if all those moments faded away to the land of nevermore… land of dreamers… like me… Tell me… tell me… ¿what´s true…? AL MAR MADERO, MIRADA QUE ES UN MUNDO ENTERO
Al mar, madero despliega ya tus velas sin brújula ni instrumento. Despliega ya tus velas al horizonte que una profunda mirada es un mundo es un mundo entero. Vela desplegarse del color de las castañas aromada de caricias de la primavera incipiente de los rayos del poniente de los arroyos de montaña.
A la mar, madero que navegando vas y navegando vuelves; que sorteas olas y tormentas, sol, sal, espuma y melancolía. A la mar, madero que dos ojos líquidos con espíritu del roble acarician las astillas de tu piel como si al mirar fueran a embetunar tus dolores de siglos y de mar. Bendice, madero a la mar y al calafateo, que esos ojos son gemelos soles que hacen estallar amaneceres en la vigilia de la bruma y en el sueño de la noche.
A la mar, madero que te miran esos ojos y pronto te vuelves velero. A la mar, a la mar y a las olas: que no pintan la tela sus dedos sino que dibujan arco iris entre las fibras de tu alma para hacer estallar la vida en la plenitud que no sospechan las gaviotas.
A la mar, marinero; que sus dos ojos regalan en los primeros destellos del día tanta luz en la pátina de la osadía que el aire mismo se puebla de mansedumbre y su piel se viste de sonrisas en cualquier huerto en cualquier puerto hasta en las radas mismas que tiene tu corazón.
Ezequiel Olivary
Dedicatoria: Para un mirar y un sentir que es capaz de acariciar en silencio las profundas cavidades desde donde brotan las sonrisas alimenticias que hacen mágica la vida… para tu mirar, este pequeño homenaje mío.
ETERNA
Eterna fue esa noche de mi cuerpo desvalido temblando entre tus pechos. Tan delgado como una hoja de hielo colgando de la última gota que pende del borde del glaciar.
Eterna fue esa noche y es la única noche que deseo eterna; que ruego la eternidad no sea fuego, ni noche, ni abismo…
Eterna fue esa noche pequeña, pequeña mía, y tanto que mis dedos eran galaxias espiral que de acariciar nunca terminaban el universo de tu cuerpo.
Eterna fue esa noche y tanto, tanto más, hermosa mía, que cada vez que el sol cae entre mil rostros, tu rostro veo y tu mirada, en infinitos ojos…
Andarás por la vida con noches entrecortadas, como las noches mías, preguntándote como yo qué nos hizo naufragar de amor esa eterna, eterna noche en la que entre los dos hicimos un horizonte donde el sol nunca nacía…
Ezequiel Olivary
|
|
|